El desarrollo de la industria musical en el aspecto tecnológico representó un paso crucial para recuperar el negocio, y sin saberlo, fue un ventaja ante la crisis sanitaria que vivimos hoy en día.
Con el desarrollo en el aspecto tecnológico nos referimos al nuevo enfoque que se dió, donde el negocio ya no se encuentra en lanzar discos, hacer miles de copias y comercializarlas al rededor del mundo, ahora el sistema funciona cuando se adquiere una amplia base de fans en redes sociales, al tener una presencia firme en plataformas digitales con miles de reproducciones y que el desenvolvimiento digital del artista sea lo suficientemente atractivo como para llamar la atención de distintos proyectos, estos proyectos no son necesariamente musicales, pero es donde se considera lo indispensable que es tener presente que el entretenimiento es un negocio, estas oportunidades solo se aprovecharán si se tiene la capacidad de vender una marca o un personaje como artista (el arte como negocio es un tema extenso, claramente será otro análisis).
La industria ha reducido su dinámica en presentaciones en vivo, lo que afecta a promotores (productores de conciertos), agentes, ingenieros, toda la rama de touring y muchos participantes, sin embargo la música sigue fluyendo, incluso se puede decir que se ha producido mayor cantidad de música en especial de forma independiente, mucha inspirada en la crisis sanitaria, también proyectos posiblemente retrasados que pudieron ser finalizados y ver la luz durante este tiempo, ideas grabadas en celulares que fueron desarrolladas por los productores y representarán canciones futuras.
El negocio de la música, al menos en Ecuador y Latinoamerica, sigue siendo un sector subdesarrollado y no por el arte, sino por la poca consideración que se tiene hacia él, a través del tiempo pocos han sido los favorecidos, formando una élite de beneficiarios que quizá puedan llevar de mejor manera la cuarentena, lo que han logrado (al igual que todo artista y emprendedor) a base de esfuerzo, sin embargo la mayoría de artistas que viven de sus presentaciones de fin de semana o de dar clases tienen una situación mas delicada, a pesar del gran problema social que pasamos, el arte sigue fluyendo y sostiene con algo de cordura al mundo entero, desde la superestrella que da conciertos desde su casa en canales de televisión hasta tu amigo que hizo un cover o comparte su nueva canción directamente en Facebook, como en todos los secotres, hay que estar alerta del cambio que se dará en la industria musical después de la pandemia.
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